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Las alzas en los precios energéticos fortalecen a las petroleras

En un artículo que publiqué en la segunda quincena de marzo avisaba de que existían muchas probabilidades de un incremento en los precios energéticos. Como actualización a dicho artículo, podemos decir que el escenario alcista en las materias primas energéticas se confirma como muestra el gráfico del ETF PowerShares DB Energy Fund (DBE), que engloba a todos los productos energéticos.

Esta semana las materias primas energéticas han establecido nuevos máximos multianuales. La senda alcista de las materias primas energéticas ha llevado a este grupo a situarse ahora mismo como las materias primas que más se aprecian en un contexto de medio plazo.

Es un movimiento que debemos seguir de cerca, porque el aumento de precios en las materias primas energéticas ha coincidido históricamente con grandes techos cíclicos de mercado, lo que se refleja en el modelo de rotación industrial explicado en el capítulo 10 de mi libro “El Código de Wall Street”.

Recordemos que el modelo de rotación industrial muestra qué industrias suelen destacar en cada parte del ciclo económico y bursátil. Antes de profundizar en este tema, me gustaría dejar claro que el modelo de rotación industrial es un complemento y no una pieza fundamental en el estudio de intermercado, ya que, cíclicamente, este estudio no es tan preciso como los bonos y la línea avance/descenso.

Hay ocasiones en los que las industrias alteran sus comportamientos por motivos esporádicos, siendo muy susceptibles a noticias o movimientos geopolíticos de cualquier índole. Pero este estudio nos sirve de apoyo cuando viene acompañado y respaldado de los principales activos que dirigen los flujos de capitales a escala mundial (caídas en los bonos y divergencias en la línea avance/descenso como sucede actualmente).

En la siguiente imagen extraída del libro, la línea naranja corresponde al ciclo económico, mientras que la azul refleja a los mercados bursátiles. En la parte inferior se observa qué industrias suelen ser las ganadoras en cada parte del ciclo.

Tal y como se observa en la imagen superior, según un modelo de rotación industrial perfecto, la industria energética debería despertar justo al final del ciclo alcista. Esto sucede porque, en los finales de ciclo, se suele producir un incremento en los precios del combustible que arrastra tras de sí a sectores como las petroleras. Es algo que ya vimos, por ejemplo, en el techo del mercado de valores en el año 2007, cuando los precios del combustible se dispararon.

Y por desgracia parece que es una situación que está tomando forma actualmente. Mientras que el S&P 500 se encuentra en el mismo nivel en el que cotizaba hace más de dos meses (principios de febrero), el sector petrolero se ha revalorizado un 3,35% impulsado por las alzas en los precios energéticos.

Esto ha llevado a las petroleras a situarse como uno de los sectores más fuertes en EEUU en estos momentos. Si las alzas en los precios del combustible se mantienen (escenario más probable en estos momentos tras la rotura de máximos en las materias primas que vimos al inicio del artículo), las petroleras serán arrastradas al alza, ya que un incremento en los precios del combustible mejora los márgenes de beneficio de estas compañías.

Aunque sinceramente me gustaría que el mercado de valores en su conjunto fuese capaz de recuperarse y reanudar el ciclo alcista (para ello la línea avance/descenso debería superar máximos como expliqué en el artículo “Con el punto de mira puesto en la línea avance/descenso”), por desgracia cada vez son más los “ingredientes” que se están juntando para que el ciclo alcista iniciado en marzo 2009 esté llegando a su fin en este 2018.

Las presiones inflacionistas que generan las alzas en los precios de las materias no ayudan en nada al escenario actual. Estas tensiones inflacionistas podrían obligar a los gobiernos a aumentar sus tipos de interés. Este escenario de inflación creciente haría subir más, si cabe, los rendimientos de los bonos (caída de sus precios) y podría empeorar un ya de por sí delicado escenario para las bolsas de valores durante los próximos meses.

Como sabéis, desde finales de enero tenemos puesto en marcha un plan de protección mediante el cual no realizamos nuevas compras mientras la línea avance/descenso no sea capaz de superar máximos. Este plan de protección hace que si el mercado no logra ascender, nuestra exposición a renta variable irá reduciéndose progresivamente ya que recordemos que todas nuestras posiciones disponen de stops de protección. De hecho, en GPM International Capital (fondo de inversión del que soy gestor) se ha reducido nuestra exposición desde el 100% hasta el 50% en el primer trimestre de 2018.

Recuerda que toda mi metodología de inversión viene explicada en detalle en mi libro “El código de Wall Street”. Con la compra del libro dispondrás de tres meses de acceso gratuito completo a todas las herramientas de esBolsa.

Edición revisas El Codigo de Wall Street Ricardo Gonzalez

“El Código de Wall Street”.

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Descargo de responsabilidad por conflicto de interés: El autor de este 
análisis está o puede estar invertido en los subyacentes e instrumentos 
mencionados a través del compartimento del fondo de inversión 
GPM Gestión Activa / GPM International Capital 
del que es gestor en GPM S.V. S.A.
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