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El futuro de las bolsas tiene la mirada puesta en los bonos

market studyLa pasada semana comentaba en el artículo “Pequeños síntomas de debilidad en la línea avance/descenso” que son necesarios varios factores para un cambio de ciclo. Uno de ellos es la debilidad en la línea AD que vimos el otro día, pero otro muy importante es que el dinero necesita una alternativa a la renta variable para sacar partido y que haya un trasvase de fondos. Sobre esto hablé detenidamente en la conferencia que impartí en Barcelona en septiembre de 2015 (pulsa aquí para ver la grabación).

En el día de hoy nos centraremos en los bonos soberanos, que tienen una gran relevancia desde un punto de vista cíclico en el devenir de los mercados de valores. Esto que trataremos hoy no ocupa portadas en los medios, pero debe ser conocido por todo inversor en los mercados que quiera tener una carrera satisfactoria en el mundo de las inversiones.

El precio de los bonos resulta históricamente un indicador adelantado sobre los mercados de acciones. Históricamente, descensos superiores al 20% en el precio de los bonos a 30 años y alrededor del 10% para los bonos a 10 años, han sido preludio de mercados bajistas en la renta variable tal y como podemos observar en los siguientes ejemplos. Imagen1

En 1980 el director de la Reserva Federal, Paul Volcker, aumentó la tasa de interés de EEUU atrayendo capitales de todo el mundo. El objetivo era lograr que la afluencia de divisas bajara la inflación y relanzara la maquinaria productiva norteamericana que estaba en recesión. Como es lógico, esta política restrictiva tuvo su influencia en el precio de los bonos, que perdieron un 40% en algo más de un año.

Tal y como podéis ver en la imagen de arriba, la acusada caída del bono avisaba sobre un posible inicio de crash en las bolsas, que llegaría 6 meses después en el mercado bajista de principios de los 80, en el que las bolsas de valores perdieron más de un 25% de su valor.

1987:

Imagen2

No fue la mayor caída de la historia del Dow Jones, pero tiene la fama de serlo. Han pasado tres décadas, pero el famoso y dramático ‘Lunes Negro’ –‘Black Monday’ para los anglosajones- todavía retumba en las memorias de millones de norteamericanos. Aquel fatídico 19 de octubre de 1987 los cimientos de la mayor bolsa del mundo, Wall Street, se tambalearon por el pánico de millones de inversores que se lanzaron en masa a vender sus acciones.

Para muchos, este es el cisne negro por excelencia que, para el que no lo sepa, significa que estamos ante un hecho improbable, impredecible y de consecuencias imprevisibles.

Este tipo de “titulares” a mí nunca me han gustado, ya que son la típica respuesta fácil que invita a dejar pasar por alto hechos que si se estudian nos pueden resultar útiles para el futuro.

Una vez más el bono tuvo la clave y la caída del precio, en más de un 25% terminó con aquel fatídico lunes que muchos siguen creyendo que fue impredecible.

2000:

Imagen3

Ya estamos mucho más cerca del presente y seguro que muchos de los que leáis este artículo ya estabais participando en las bolsas de valores en la famosa crisis de las “puntocom”.

Desde finales de 1998 el bono estadounidense empezó a gotear poco a poco a la baja, hasta llegar a perder la friolera de un 35,7%. Una vez más el bono advirtió de que la fiesta alcista estaba a punto de terminar, y sucedió que en el año 2000 las bolsas de valores empezaron a formar un techo que desencadenaría en un mercado bajista que llevó a perder al índice S&P500 un 47% de su valor.

2007-2009:

Por último, veremos que el bono (en este caso el alemán a 10 años) también nos avisó de que algo malo se acercaba cuando desde 2006 la deuda germana estaba de capa caída. La razón de utilizar el bono alemán en los dos últimos grandes mercados bajistas, es que desde principios de milenio la Reserva Federal ha estado interviniendo fuertemente el mercado de bonos americano, generando alteraciones artificiales sobre el precio que pueden alterar el estudio.

Lo que sucedió un año después a la caída de los bonos alemanes todos lo sabemos, un mercado bajista que llevó al SP500 a perder un 56% en el que es ya uno de los mayores mercados bajistas de la historia de las bolsas de valores.

Imagen4

Ahora que ya entendemos con ejemplos históricos cómo la caída en los precios de los bonos termina por afectar a las bolsas de valores, es momento de revisar el aspecto actual de los bonos. En este caso nos centraremos de nuevo en los bonos americanos, ya que actualmente el Banco Central Europeo también está interviniendo el mercado de bonos alemanes, mientras que los bonos estadounidenses están fluctuando con una mayor libertad, lo que nos permite seguir de forma más certera sus movimientos.

Bono americano a 30 años:

Bono americano a 10 años:

Entre el verano de 2016 y el primer trimestre de este 2017 se experimentaron retrocesos en el precio de los bonos. ¿Pero son suficientes estos retrocesos para un nuevo mercado bajista? Atendiendo a los antecedentes históricos queda claro que no.

Hasta el momento la caída del bono americano a 30 años ha supuesto aproximadamente un máximo retroceso del -16,57% mientras que la caída máxima de los bonos a 10 años es del -7,98%, lo que siguiendo los antecedentes históricos todavía no es suficiente para generar un nuevo mercado bajista como los repasados anteriormente.

No olvidemos, que detrás de estos movimientos históricos están los flujos monetarios a gran escala. Si el precio de los bonos cae, su rendimiento aumenta y ese rendimiento creciente de los bonos compite con las bolsas a la hora de generar rentabilidad para los inversores, pudiendo generar un trasvase de dinero de renta variable a renta fija.

Durante los últimos meses, el precio de los bonos después de que marcase mínimos a finales de 2016 (en el caso de los bonos americanos a 10 años) y principios de 2017 (caso de los bonos americanos a 30 años), lejos de seguir bajando, han estado subiendo, lo cual significa que los intereses pagados por dichos bonos soberanos cada vez son menores y por lo tanto menos atractivos para los inversores. Esto hace que, a pesar de que otro indicador clave (línea avance/descenso) sí que muestra algo de debilidad, la escasa rentabilidad de los bonos fuerza a los inversores a buscar retornos en la renta variable (este es el principal artífice del mercado alcista iniciado en 2009), situación que cambiaría si por la razón que sea, la rentabilidad de la renta fija repunta (o lo que es lo mismo, su precio cae) en los niveles estudiados en este artículo.

Con los datos actuales, la situación sigue siendo favorable para el ciclo alcista y en esa dirección siguen nuestras inversiones. Obviamente la debilidad de la línea avance/descenso puede generar un pequeño descanso de corto plazo (no confundir “descanso” con “cambio de ciclo”). Estos descansos de corto plazo en los mercados de valores no me preocupan, ya que como he dicho en alguna ocasión son absolutamente naturales dentro de un ciclo alcista y por lo tanto no condicionan en absoluto mi operativa.

Recordad que podéis seguir la evolución de la caída de los bonos dentro del área “Gráficos” de esbolsa.com con datos desde los años 70 para que podáis estudiar los antecedentes históricos.

Bonos

Recuerda que toda mi metodología de inversión, y el estudio de los flujos monetarios que generan mercados alcistas y bajistas, lo aprenderemos en el curso on-line para inversores de esBolsa.com.

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Descargo de responsabilidad por conflicto de interés: El autor de este 
análisis está o puede estar invertido en los subyacentes e instrumentos 
mencionados a través del compartimento del fondo de inversión 
GPM Gestión Activa / GPM International Capital 
del que es gestor en GPM S.V. S.A.
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