Un nuevo mercado bajista todavía queda lejos (I)
Hoy domingo, vamos a dar comienzo a una serie de análisis que he decidido dividir en dos entregas en las que repasaremos los dos aspectos por los cuales considero que un nuevo mercado bajista todavía queda lejos en el tiempo. Es cierto que las posibilidades de recorte a corto plazo se incrementan de forma progresiva, pero a medio plazo, todavía no advierto señales de alerta en dos de los principales indicadores que mejor han funcionado a lo largo de la historia como señales previas a mercados bajistas.
En esta primera entrega, vamos a repasar detenidamente uno de ellos, haciendo referencia a sus antecedentes históricos para que veáis tanto su valor predictivo como la situación actual.
El primero aspecto a vigilar es el mercado de bonos cuya relación con las bolsas de valores es “íntima”, de forma que lo que sucede en los bonos afecta de forma “retardada” a las bolsas de valores. El bono es un indicador líder y su marcha es pareja, hasta cuando las cosas empiezan a torcerse, generando señales de peligro que, si bien tardarán unos meses en reflejarse en la bolsa, nos servirán para ponernos alerta y adelantarnos a mercados bajistas.
Históricamente descensos superiores al 15-20%, en el precio de los bonos a 30 años, y alrededor del 10% para los bonos a 10 años, han sido preludio de mercados bajistas tal y como podemos apreciar en los siguientes ejemplos:
Nota: En los gráficos que veréis a continuación, la línea discontinua pertenece al precio de los bonos y la continua al S&P500.
En 1980 el director de la Reserva Federal, Paul Volcker, aumentó la tasa de interés de EEUU atrayendo capitales de todo el mundo. El objetivo era lograr que la afluencia de divisas bajara la inflación y relanzara la maquinaria productiva norteamericana que estaba en recesión. Como es lógico, esta política restrictiva tuvo su influencia en el precio de los bonos, que perdieron un 40% en algo más de un año.
Tal y como podéis ver en la imagen de arriba, la acusada caída del bono advertía sobre un posible inicio de crash en las bolsas, que llegaría 6 meses después en el mercado bajista de principios de los 80, en el que las bolsas de valores perdieron más de un 25% de su valor.
1987:
No fue la mayor caída de la historia del Dow Jones, pero tiene la fama de serlo. Han pasado más de dos décadas, pero el famoso y dramático ‘Lunes Negro’ –‘Black Monday’ para los anglosajones- todavía retumba en las memorias de millones de norteamericanos. Aquel fatídico 19 de octubre de 1987 los cimientos de la mayor bolsa del mundo, Wall Street, se tambalearon por el pánico de millones de inversores que se lanzaron en masa a vender sus acciones.
Para muchos este es el cisne negro por excelencia que, para el que no lo sepa, significa que estamos ante un hecho improbable, impredecible y de consecuencias imprevisibles.
Este tipo de “titulares” a mí nunca me han gustado, ya que son la típica respuesta fácil que invita a dejar pasar por alto hechos que si se estudian nos pueden resultar útiles para el futuro.
Una vez más el bono tuvo la clave y la caída del precio, en más de un 25% terminó con aquel fatídico lunes que muchos siguen creyendo que fue impredecible.
2000-2002:
Ya estamos mucho más cerca del presente y seguro que muchos de los que leáis este artículo ya estabais participando en las bolsas de valores en la famosa crisis de las “puntocom”.
Desde finales de 1998 el bono estadounidense empezó a gotear poco a poco a la baja, hasta llegar a perder la friolera de un 35,7%. Una vez más el bono advirtió de que la fiesta alcista estaba a punto de terminar, y sucedió que en el año 2000 las bolsas de valores empezaron a formar un techo que desencadenaría en un mercado bajista que llevó a perder al índice S&P500 un 47% de su valor.
2007-2009:
Por último veremos que el bono (en este caso el alemán a 10 años) también nos advirtió de que algo malo se acercaba cuando desde 2006 la deuda germana estaba de capa caída. La razón de utilizar el bono alemán a partir del año 2000, es que desde ese año la Reserva Federal lleva interviniendo el mercado de bonos americano, generando alteraciones artificiales sobre el precio que pueden alterar el estudio. Esta es la razón por la que actualmente y hasta que vuelva a la normalidad el mercado de bonos americano, utilizamos el bono alemán como referencia.
Lo que sucedió un año después a la caída de los bonos alemanes todos lo sabemos, un mercado bajista que llevó al SP500 a perder un 56% en el que es ya uno de los mayores mercados bajistas de la historia de las bolsas de valores.

Ahora que ya entendemos con ejemplos históricos cómo la caída en los precios de los bonos termina por afectar a las bolsas de valores, es momento de revisar el aspecto actual de los bonos.
En los últimos meses los bonos se han comportado de forma errática, generando lo que a priori parecía un techo pero que todavía no ha quedado confirmado. Mientras no veamos caer a los bonos con fuerza las posibilidades de un mercado bajista son remotas. Es cierto que el comportamiento errático de los últimos meses en el precio de los bonos podrían desencadenar procesos correctivos a corto plazo en la renta variable de alrededor del 10%, pero eso queda muy lejos todavía de poder ser considerado un mercado bajista.
Técnicamente ahora mismo los bonos rebotan desde soportes, y debemos de estar atentos puesto que ese rebote que parece ya se ha iniciado podría llevar a los bonos a alcanzar nuevos máximos históricos.
Son muchos los que están buscando el techo en los bonos con la archiconocida burbuja o como lo quieran llamar, pero lo cierto es que hasta que no se pierdan soportes los bonos no son bajistas, y deberemos estar atentos ya que este rebote iniciado hace unas semanas podría ser a gran velocidad tal y como indica el Atlas. Ese movimiento al alza de los bonos traería caídas a corto plazo en los mercados de acciones, pero aleja en el tiempo un nuevo mercado bajista de medio plazo por las razones estudiadas anteriormente.
Seguiremos el próximo domingo con la segunda entrega.
¡Feliz domingo inversores!
Categoría: Estudios de Mercado, Lo último












Excelente trabajo, enhorabuena, gracias Ricardo.
Recuerda año 1976 indice Dow jones dos años de mercado bajista que hacen caer al dow un -30%.Si miramos a los bonos seguian subiendo y subiendo…¿porque no puede ocurrir ahora?
Buenas tardes paradigma.
Has ido a parar al peor de los casos, haciendo referencia al Dow, cuando el SP 500 un índice mucho más representativo y mejor ponderado (500 compañías vs 30 del Dow) apenas cedió un 15% ¿Es eso un mercado bajista? En absoluto.
Para ponernos en perspectiva, he de decir que en este mercado alcista iniciado en 2009 hemos tenido caídas superiores a la que comentas (advertidas por los bonos, por cierto), y el ciclo alcista no ha muerto. Como ejemplo la siguiente imagen.
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No existen datos del precio de los bonos de aquellas fechas, pero si de sus tasas. Me he tomado la molestia de multiplicarlas por -1 para hacer una representación de lo que sería el movimiento del precio, y boilá, aquí lo tienes, los bonos si que cayeron antes del 76. No mucho (por eso tampoco se genero un mercado bajista claro), pero cayeron.
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Saludos!!
Excelente trabajo Ricardo.
Algo así me pareció que era la correlación entre la curva de tipos de interés en EEUU y el comportamiento de las bolsas.
Según lei, hace tiempo, la curva de tipos de interés es un indicador adelantado ( de 6 meses a un año) del comportamiento futuro de las bolsas.
¿Que hay de cierto en esto?
Saludos.
Cierto Reyes. La curva de tipos es un indicador adelantado también. De ella precisamente hablé hace dos años en Bolsalia.
http://www.youtube.com/watch?v=8yD_OF9KuKo
No obstante, con tipos de interés cercanos a cero, su funcionamiento deja de ser tan eficaz como acostumbra a lo largo de la historia. Esto es algo que se ha visto en Japón desde los años 90, y lo cuál trataremos más adelante