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Pauta estacional a prueba: ¿Vende en Mayo y desaparece?

Uno de los tópicos bursátiles más conocidos sugiere salir de bolsa con vistas al inicio del verano: “sell in may and go away” y ahora que se acercan las fechas, es momento de hacer un estudio que nos demuestre estadísticamente si este tópico tiene fundamento o no, y caso de tenerlo, hasta qué punto afecta a los mercados.

La época en la que los brokers de la City de Londres dejaban de lado sus tareas diarias para acudir a eventos como el trofeo de tenis de Wimbledon o la carrera de caballos de Ascot dio lugar a uno de los tópicos más citados en el mundo bursátil: “Sell in may and go away”.

¿Pero qué hay de cierto en este dicho?

Para hacer un repaso a este factor y ponerlo a prueba, nos vamos a hacer un viaje por la historia. Nos remontaremos con 227 años de historia de las bolsas norteamericanas y haremos un estudio que nos muestre la rentabilidad obtenida con una inversión inicial de 1000 dólares siguiendo tres estrategias distintas.

  1. Comprar en 1789 y mantener la inversión sin venderla ni un sólo día hasta el cierre del último ejercicio completo en 2016(línea verde)
  2. Comprar acciones en mayo y mantenerlas hasta octubre. En los meses de noviembre a abril se mantiene la inversión en liquidez situándola en depósitos sin riesgo (línea azul)
  3. Inversión opuesta a la anterior: comprar y mantener acciones durante los meses de noviembre a abril y depositar la liquidez en depósitos desde mayo hasta octubre (línea roja).

Rentabilidad alcanzada partiendo de una inversión de 1000 dólares 1789 -2016

Claramente la estrategia de invertir entre noviembre y abril resulta más rentable que la de invertir entre mayo y octubre. Invirtiendo sólo los meses de mayo a octubre desde 1789 habríamos conseguido tener en la actualidad 16271$, lo que queda muy lejos de los 244834$ que habríamos obtenido invirtiendo entre noviembre y abril.

No obstante, la estrategia de comprar y mantener supera claramente las dos anteriores estrategias al conseguir más de 400.000$ de rentabilidad.

Otro dato interesante es que hasta la segunda mitad del siglo XX no había una gran diferencia entre invertir desde mayo hasta octubre o hacerlo entre noviembre y abril. Como ya hemos comentado en alguna ocasión, la mayor debilidad del mercado en verano es un factor con origen a partir de 1950, momento en el que la agricultura perdió mucho peso en la economía.

En mi opinión, estos resultados nos dicen que si bien es cierto que de unas décadas a esta parte los mercados no son tan favorables en los meses de verano, renunciar a ellos por el simple hecho de que “no son tan buenos” es un error. Entre los meses de mayo y junio también se gana dinero (aunque es cierto que hay más periodos malos).

Recuerda que toda mi metodología de inversión viene explicada en detalle en el libro “El código de Wall Street”. Con la compra del libro dispondrás de tres meses de acceso gratuito a todas las herramientas de esBolsa.

Edición revisas El Codigo de Wall Street Ricardo Gonzalez“El Código de Wall Street”.

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Descargo de responsabilidad por conflicto de interés: El autor de este análisis está 
o puede estar invertido en los subyacentes e instrumentos mencionados a través del 
compartimento del fondo de inversión GPM Gestión Activa / GPM International Capital del 
que es gestor en GPM S.V. S.A.

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