¡Ojo porque no todo es tan bonito en la subida del Nikkei!

En las últimas semanas estamos viendo un fuerte repunte del Nikkei que ha llamado la atención de medios de comunicación y analistas de todo el mundo, lo que ha causado un creciente interés en este mercado.

No obstante, hace unas semanas os explicaba cómo la bolsa nipona y su divisa se mueven en direcciones opuestas, ya que un yen más débil impulsa a las exportaciones japonesas y también a su mercado de valores altamente dependiente de esas exportaciones. Es un artículo que os recomiendo leer (pulsa aquí para ver), puesto que el efecto cambiario es especialmente relevante en este mercado y conviene entenderlo.

Para todos aquellos inversores exuberantes que se lanzan a la caza del siempre exótico mercado nipón antes de su apertura, deberían observar antes este gráfico que muestra el comportamiento del Nikkei comparado desde el punto de vista Euro, es decir, el resultado de la inversión allí teniendo en cuenta la depreciación experimentada por el Yen con respecto al Euro.

En noviembre lanzaba la alerta en este blog acerca de los problemas a los que se enfrentaba el Yen, algo que se ha confirmado, y que como vemos en el gráfico superior ha afectado dramáticamente a la rentabilidad de aquel mercado si se invierte desde otro área económica.

En concreto, desde el punto de vista Euro, mientras que desde noviembre el Nikkei atesora unas plusvalías cercanas al 30%, teniendo en cuenta la depreciación del Yen con respecto al Euro, esta se queda en apenas el 15%, esta es la razón por la que a la hora de invertir en Japón es prácticamente indispensable cubrirse de la divisa.

Una forma de diluir este efecto divisa es mediante el uso de CFDs. Los CFDs son un producto que replica a diferentes activos (entre ellos las acciones) y que nos expone a la divisa única y exclusivamente en la ganancia o pérdida de la operación.

Veamos un ejemplo en el que realizaremos exactamente la misma operación con acciones y con CFDs. De esta forma entenderéis más fácilmente la diferencia existente en este sentido y la gran ventaja que suponen los CFDs para evitar el efecto divisa.

Comprando acciones

Con esta operación realizada con acciones al contado, tenemos ahora mismo una exposición al riesgo divisa de 11000$, o lo que es lo mismo, nuestras acciones valen 8329€. Imaginad que mientras tenemos estos dólares en la operación, el dólar se devalúa un 2,5% frente al euro. Como es lógico, nuestros dólares pierden valor, y nuestros 8329€ pasan a ser 8120€, perdiendo así 208€ de nuestra cuenta por el “puñetero” efecto divisa.

Comprando CFDs
Compramos 1.000 CFDs de Info Corp a 10$. Para realizar esta operación nuestro bróker nos va a pedir un 10% en concepto de garantía, por lo que el restante lo podemos destinar a depósitos o renta fija que nos devuelva intereses. Mientras el precio no se mueva de los 10$ no tendremos ni un solo dólar en nuestra cuenta, pero como ya sabéis, dos semanas después Info Corp ha subido un 10% con respecto a nuestro precio de compra, por lo que ahora mismo tenemos 1000 acciones de Info Corp a 11$, lo que es beneficio total de 1000$. A diferencia de las acciones, en los CFDs los únicos dólares que tendremos en nuestra cuenta serán esos 1000$ que llevamos de beneficio, y no los 11000$ que tendríamos en acciones, porque en los CFD’s no se tiene la propiedad del título en sí, sino que ganamos o perdemos por la diferencia de la cotización con respecto al precio de compra.

Así pues, poniendo el mismo ejemplo que en las acciones, nosotros en nuestra cuenta de CFDs tenemos 1000$ de beneficio, lo que es un total de 757€. Al igual que con las acciones, mientras tenemos estos dólares en la operación, el dólar se devalúa un 2,5% frente al euro. Como es lógico, nuestros dólares pierden valor, y nuestros 757€ pasan a convertirse en 738€, perdiendo así sólo 19€, lo que es una diferencia substancial con respecto a los 208€ que perdíamos con la misma operación realizada en acciones.

Aunque pueda parecer en un principio algo complejo operar con CFDs, creerme si os digo que la forma de ejecutar las operaciones y todos los detalles que la envuelven es exactamente igual que con las acciones y, entre otras muchas, tiene la ventaja de la baja exposición al efecto divisa.

Muchos teméis el efecto apalancamiento de estos productos, y no os falta razón, pero la solución es tan fácil como no apalancarse. El apalancarse o no es algo voluntario, no obligatorio, por lo que si somos responsables y tenemos pensado comprar 1000 acciones de Info corp, para llevarla a cabo con CFDs tendremos que comprar exactamente la misma cantidad, es decir 1000 CFDs, y nuestra inversión sería exactamente la misma que con acciones pero con un riesgo divisa controlado.

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Categoría: Análisis global, Divisas

Comentarios (4)

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  1. Miguel dice:

    Explicación muy clara y sencilla. A partir de ahora con esa “guerra de divisas” en la que estamos metidos la única forma segura de operar en moneda distinta al euro sera con los CFD.

    • Ricardo González dice:

      Hola Miguel!
      También está la opción por ejemplo de abrir una cuenta en dólares en un broker y cubrirla operando largos por el mismo importe en el cruce EUR/USD. De esta forma, si se deprecian nuestros dólares, lo ganamos en la operación del EUR/USD Hay varios “trucos”, pero yo comparto con vosotros los más sencillos y accesibles para que los podáis tener en cuenta.
      Un saludo!!

  2. Paco dice:

    Una pregunta de inexperto Ricardo,

    Tengo entendido que si opero largo con CFD,s como en caso del ejemplo, el broker me cobrará un tanto % de interés o algo así durante el tiempo que mantengo la posición abierta, por tanto:

    ¿No estaría perdiendo parte de lo que gane con la posición en CFD,s? o ¿esta cantidad es despreciable?.

    Muchas gracias y enhorabuena por tus artículos, me parecen muy interesantes.

    • Ricardo González dice:

      Buenas tardes Paco.
      Efectivamente, los CFDs acarrean costes de financiación de alrededor del 4% anual. Estos costes de financiación suelen ser menores a los daños que puede ocasionar estar expuestos a la divisa, aunque también es cierto que dichos intereses pueden quedar compensados con depósitos utilizando el capital remanente de la operación, ya que en los CFDs sólo nos exigirán alrededor de un 10% en concepto de garantías, el 90% restante lo podemos destinar a depósitos.
      Otra forma menos compleja de cubrirse de la divisa es la que comentaba más arriba, abrir una cuenta en dólares en un broker y cubrirla operando largos por el mismo importe en el cruce EUR/USD. De esta forma, si se deprecian nuestros dólares, lo ganamos en la operación del EUR/USD

      Un saludo y gracias por participar!!

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