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La eficiencia de la diversificación

Mucho he insistido siempre en la importancia de la diversificación de la inversión entre diferentes productos. Creo que a estas alturas, todos habréis escuchado aquello de “no meter todos los huevos en la misma cesta” pero la experiencia me dice que el inversor individual, no la lleva a cabo como es debido, puesto que si bien normalmente se suele diversificar entre diferentes valores (diferentes acciones cotizadas) rara vez se suele diversificar entre diferentes productos (materias primas, bonos, acciones e incluso divisas). Un grave error este, razón por la que, antes de la apertura de los mercados europeos, os quería mostrar los resultados de un estudio llamado “Commodity Futures as an Asset Class” realizado por Power Research Associates y que fue publicado en el New York Futures Exchange en enero de 1990.

En él sale reflejado que una cartera diversificada es capaz de conseguir beneficios similares asumiendo un riesgo menor gracias a la diversificación.
La eficiencia de la cartera se mide en un gráfico que muestra la desviación estándar en el eje horizontal y el rendimiento esperado en el eje vertical.

Debéis tener presente que la línea de eficiencia se inclina hacia arriba y hacia la derecha, lo que refleja el mayor riesgo asociado a una mayor rentabilidad.
Lo interesante de esta investigación, es el desarrollo de un conjunto de carteras para compararlas con una cartera conformada solamente por acciones y bonos (“Stocks and Bonds” en la imagen).
Después de determinar el rendimiento de una cartera compuesta sólo por bonos y acciones, se han añadido tres nuevas carteras que incluyen materias primas en tres niveles diferentes de ponderación sobre la composición total, de esta forma, el resultado final son cuatro carteras. Una sin materias primas, y otras tres carteras con incorporación de productos básicos en ponderaciones del 10%, 20% y 30 %.
La siguiente imagen muestra los efectos de la introducción del índice CRB en los tres diferentes niveles de ponderación sobre la misma cartera.

La línea de la derecha es la eficiencia de una cartera de acciones y bonos sin la incorporación de materias primas. Un poco más a la izquierda, en la segunda línea tenemos la cartera de acciones y bonos con una exposición del 10% al CRB. La tercera línea a la izquierda tiene el 20% de materias primas, mientras que la línea de más a la izquierda tiene el 30% de su cartera invertida en el CRB Index.
La tabla demuestra que el aumento de exposición y diversificación hacia el índice CRB tiene un efecto beneficioso para el movimiento eficiente hacia arriba (mayor retorno) y hacia la izquierda (menor riesgo), lo que significa que el gestor de estas carteras se enfrenta a un riesgo menor para un nivel dado de retorno cuando una parte de los productos básicos se añade a la mezcla de activos.

Lo que quiero que veáis con este estudio es que la diversificación no nos ofrece necesariamente un mayor retorno. Lo que si nos ofrece y es su mayor virtud, es una curva de rendimiento mucho más regular a lo largo del tiempo (no confundirnos con el corto plazo), lo que nos permite obtener una curva de beneficio con una pendiente mucho más suave con un retorno muy similar (e incluso superior).

En la siguiente imagen podéis ver el rendimiento del SP500 (línea roja) y el índice CRB de materias primas (línea azul) desde el año 2000.

En ella podéis ver claramente que las materias primas han rendido más que las bolsas de valores a lo largo de este invierno de Kondratieff, de forma que, por regla general, aquel que haya diversificado su cartera habrá conseguido un mayor rendimiento en sus inversiones y si encima lo ha hecho dentro de los grupos más destacados (tal y como hacemos en nuestro ranking) el resultado obviamente habrá sido mejor.

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