Estudiando el Drawdown: Porque nadie es perfecto

A muchos inversores la palabra “drawdown” les sonará a chino. Más aún si no son inversores habituales en sistemas automáticos de trading. Pero para éstos últimos, esta palabra es bastante conocida. Sé que para muchos, estos temas son aburridos y poco interesantes, pero como inversores debemos de tener unos conceptos claros acerca del drawdown, puesto que tarde o temprano nos enfrentaremos a ellos.
El drawdown, también conocido como retroceso de la curva de resultados, nos mide el retroceso actual en la curva de resultados respecto al anterior máximo en dicha curva
Veamos un caso a modo de ejemplo con el que se entenderá mejor. Hemos estado invirtiendo siguiendo las pautas de un sistema y hemos llegado a ganar 10.000 euros con él. Actualmente estamos atravesando una mala racha y nuestros beneficios se han visto reducidos a 7.000 Euros, por lo que estaremos sufriendo un drawdown de 3.000 euros. El drawdown seguirá vigente hasta que la curva de resultados no supere el anterior máximo de ganancias, es decir, hasta que no supere los 10.000 euros (círculo naranja).

El concepto de drawdown es aplicable a cualquier metodología de inversión. De hecho los drawdown forman parte de cualquier curva de rendimiento de inversión, ya que ningún sistema es perfecto y tarde o temprano atraviesa por una racha de pérdidas. En metodologías discrecionales, a no ser que hagamos un seguimiento histórico sobre nuestra curva de beneficio, es complicado tener datos históricos objetivos para poder analizar el drawdown, y por ello, el uso de este estadístico suele ser más habitual en inversores que operan mediante sistemas automáticos de trading, ya que estos estudios los hace automáticamente una computadora.
Como se puede intuir, el análisis del drawdown es sumamente importante a la hora de evaluar si un determinado sistema de trading es susceptible de ser operado o no, puesto que uno de los principales errores que cometen muchos inversores es preocuparse únicamente de lo que el sistema gana históricamente, sin tener en cuenta lo que ha tenido que sufrir el sistema para poder obtener esos resultados finales. Por esto hoy tratamos este tema.

Los que llevamos tiempo en esto, asumimos los drawdowns con naturalidad y seguimos operando de forma disciplinada. Pero los que estén menos acostumbrados a los envites del mercado cometen el error de cambiar las reglas del juego para tratar de salir lo antes posible del bache, y este es el mayor error que podemos cometer como operadores del mercado. No debemos de olvidar que aquí el que gana dinero es el método que hayamos elegido para operar, puesto que es matemáticamente viable, si cambiamos las reglas estamos jugando a “otra cosa” y sufrimos el riesgo de modificar un plan de trading sin saber si es matemáticamente viable o no. Estos episodios de drawdowns afectan al subconsciente del inversor de forma negativa, llevando a tomar decisiones precipitadas o cierta apatía hacia los mercados que deriva en arrojar la toalla al primer revés que sufrimos.
Para finalizar vamos a realizar un estudio profesional y pondremos el ordenador a hacer los cálculos que nos permitan saber cuál es el drawdown máximo esperado en el sistema de medio plazo que yo empleo en los mercados.

Para ello, tengo el sistema programado en Wealth Lab y lo vamos a ejecutar sobre 5918 valores de los principales mercados internacionales (Asia, Europa, Oceanía y Norteamérica) desde el año 2000. Como veis, empleo multitud de valores para conseguir los resultados más fiables posibles. En este estudio emplearemos un riesgo del 1%, es decir, cada posición que tome el sistema asumirá un riesgo del 1% sobre el total del capital disponible.
Asumiendo un 1% de riesgo en cada operación el resultado de la curva de beneficio es la siguiente:

Empezando con un capital de 100.000 puntos, el sistema terminaría con 263.789.83 puntos, o lo que es lo mismo, un 163,79% de beneficio teniendo en cuenta comisiones y reinvirtiendo el beneficio.
Y el gráfico del drawdown a lo largo de estos años en términos porcentuales es el siguiente:

Como veis en la imagen, el mayor drawdown fue del -13,91% y fue vivido en octubre de 2008. El sistema no logró superarlo hasta mediados de 2009.
Ahora muchos os estaréis preguntando ¿y qué pasa si en lugar de un 1% asumimos el 2% de riesgo? Pues aquí lo tenéis:

El sistema pasa de ganar 263.789.83 puntos con un 1% de riesgo por operación a 303.609,78 puntos con un 2% de riesgo. Unos 40.000 puntos más. ¿Pero qué pasa con el drawdown?

El drawdown aumenta del -13,91% con un 1% de riesgo al -18,23% con un 2% de riesgo. La pregunta que nos tenemos que hacer es:
40.000 puntos más de beneficio ¿compensa un sufrimiento mayor en las inevitables épocas en que todo no sucede tal y como esperamos?
Un 18% de drawdown todavía entra dentro de unos parámetros admisibles…pero y si hacemos el bestia y en cada operación arriesgamos un 15% de nuestro capital, ¿ganaremos más dinero? ¿Qué precio tendremos que pagar en concepto de drawdown por este aumento de riesgo?
El resultado es el siguiente:

¡Vaya! ¡Pero si arriesgando más resulta que nuestra curva de beneficios se queda parada en 141.290,40 puntos! Resulta que arriesgar más no siempre es sinónimo de ganar más…¿y el drawdown? ¿cómo queda?

¡Bueno! Además de ganar menos, resulta que nuestro drawdown llega al 43,16% ¿qué loco está dispuesto a soportar esto y encima ganar menos dinero?
Lo que quiero que veáis con estos simples ejemplos es que por arriesgar más no necesariamente vamos a ganar más dinero. Personalmente opino que riesgos de entre el 0,75% y el 2% son los más razonables, pero esto ya depende de la aversión al riesgo que tenga cada uno.
Los resultados que hemos visto hasta ahora son los vividos en el pasado, pero, ¿y en el futuro? Esa es la gran pregunta…para aproximarnos de forma matemática a los escenarios futuros, volvemos a un riesgo natural del 1% y haremos un estudio de Montecarlo.
¿No sabéis lo que es un estudio de Montecarlo? Tranquilos, yo os lo explico.
Si en el futuro nuestro sistema produjera exactamente las mismas operaciones en la misma secuencia de aparición que nuestros resultados históricos, los resultados finales y el drawdown serían idénticos a los obtenidos en el pasado. Sin embargo, sabemos que esto es prácticamente imposible que ocurra.
Una manera de conseguir resultados estadísticos de los datos históricos es el de generar secuencias de operaciones de manera aleatoria, cada cual con su respectivo resultado final y drawdown. Para entenderlo más fácilmente, supongamos un sistema que realiza 100 operaciones. Tomamos el resultado de la primera operación y lo anotamos en una bolita y lo introducimos en un saco. Hacemos lo mismo con las 99 operaciones restantes. Ahora tendremos 100 bolas, cada una con el resultado de cada una de las operaciones de nuestra secuencia histórica. A continuación tenemos que obtener secuencias aleatorias de esas 100 operaciones. Sacamos una bola, anotamos la ganancia o pérdida que muestra y la volvemos a meter en el saco. Repetimos la extracción 100 veces. De esta manera habremos conseguido una secuencia de 100 operaciones de manera aleatoria. Volvemos a repetir el proceso de extracción de las 100 bolas durante un número significativo de iteraciones. Normalmente se realizan unas 10.000 iteraciones, con lo que conseguimos 10.000 secuencias aleatorias distintas de nuestras operaciones históricas. Con lo cual, tenemos 10.000 resultados finales distintos y 10.000 drawdown distintos. Ya podemos por lo tanto crear una distribución de probabilidad de nuestro resultado final y de nuestro drawdown.
Y bien, ¿cuál es el resultado de las 10.000 simulaciones?

Después de 10.000 simulaciones los cálculos nos dicen que el drawdown más probable en un futuro es el comprendido entre las zonas del -6% y -15%, siendo la media aproximada de todas las simulaciones del -10%.
Si sigues una metodología de medio plazo similar a la que yo empleo y tu drawdown está dentro de estos parámetros, no tienes que preocuparte puesto que entra dentro de la normalidad, y el sistema tarde o temprano saldrá de ella. Por el contrario, si estas sufriendo más de lo aquí expuesto, deberías parar y replantearte que estás haciendo mal, prestando especial atención a las herramientas de gestión monetaria que estás empleando, puesto que seguramente no estés gestionando bien tus posiciones.

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Categoría: Gestión monetaria, Lo último

Comentarios (4)

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  1. Juan dice:

    Gracias Ricardo, está muy bien este artículo y llega en un momento oportuno para aportar confianza. Llevo desde Junio operando con metodología de medio plazo y con los últimos recortes ha bajado bastante el beneficio de mi cartera. De todas formas espero que mejore el mercado, no me salten todos los stops y empiece a bajar el drawdown.

    • Ricardo González dice:

      Buenos días Juan!
      Las rachas de pérdidas son inherentes al mercado, hay que asumirlas con naturalidad. Incluso hay que asumir que en esas rachas salten los stops, para eso están! para sacarnos de las operaciones que no funcionan como se esperaba y disponer de capital para buscar otras que si funcionen. Los stops no son malos! Solo nos dicen cuando hay que rotar el dinero a un hogar mejor 😉
      Un saludo!

  2. Rodrigo dice:

    Buenos días Ricardo

    Muy interesante el articulo, después de llevar un tiempo siguiendo tu metodología tengo ya once posiciones y no tengo claro cual es el tamaño óptimo, este articulo y tu respuesta me ayudará a decidir :)

    Para aplicar este 1% de riesgo a una cartera y respetar también tu teoría de no situar stops por debajo del 10% implicaría necesariamente tener una cartera de 10 acciones cada una con un 10% del capital cuyo Stop esté situado a un 10% de la misma lo que representa un 1% sobre el total, Se calcula así ¿no?

    Ahora bien, si quisiera asumir un 2% de riesgo en una cartera ponderada de 20 Acciones necesitaría situar los stops a un 40% de cada una.
    Cada posición sería el 5% del total y el 40% de este representaría el 2% global.

    ¿Qué opinas de las carteras de 20 o más valores?

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